Por qué un reloj
Todo empezó porque necesitaba un reloj que mostrara siempre la hora exacta, sin tener que reajustarlo cada vez que se iba la luz o cambiaba el horario de verano. Empecé con una pantalla monocroma de 64x16 y, tras años de evolución, llegué a esta matriz RGB de 64x32.
Cuando mis amigos se enamoraron de él, y después de descubrir la profunda satisfacción de mezclar arte digital con carpintería física, decidí que no debía quedarse solo en mi escritorio. Ahora produzco unas pocas tandas limitadas para quienes aprecian una pieza de tecnología pensada con cuidado.